
{"id":608,"date":"2024-03-10T20:34:48","date_gmt":"2024-03-10T19:34:48","guid":{"rendered":"https:\/\/losviejossoldados.com\/?p=608"},"modified":"2024-04-04T20:54:56","modified_gmt":"2024-04-04T18:54:56","slug":"amar-deriva-de-amistad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/losviejossoldados.com\/index.php\/2024\/03\/10\/amar-deriva-de-amistad\/","title":{"rendered":"Amar deriva de amistad"},"content":{"rendered":"<p>Andr\u00e9s Laguna-Tapia<br \/>\nPublicado en el peri\u00f3dico Opini\u00f3n el 10 de marzo de 2024<\/p>\n<p>Sobre \u2018Los viejos soldados\u2019, la nueva pel\u00edcula del cineasta boliviano Jorge Sanjin\u00e9s, que a\u00fan se exhibe en cines del pa\u00eds. En Cochabamba se proyecta en los cines Sky-Box y Prime Cinemas<\/p>\n<p>Se sabe que la Guerra del Chaco es uno de los grandes y m\u00e1s visitados temas del arte en Bolivia. Generalmente, se la ha tratado siguiendo dos enfoques: el relato b\u00e9lico en el que se muestra el valor de los combatientes\/el horror del conflicto o, por otro lado, el enfoque pseudosociol\u00f3gico que repite la tesis que reza que nos descubrimos como pa\u00eds en esas trincheras. La m\u00e1s reciente cinta de Jorge Sanjin\u00e9s y del grupo Ukamau, Los viejos soldados, contin\u00faa con esa tradici\u00f3n, pero es algo m\u00e1s. Es una obra antib\u00e9lica y una reflexi\u00f3n sobre la constituci\u00f3n de la Bolivia contempor\u00e1nea, pero tambi\u00e9n es un sensible y crepuscular relato sobre la amistad, sobre la condici\u00f3n humana y sobre el rol del arte.\u00a0 Es una pel\u00edcula que en ciertos aspectos es absolutamente previsible, como casi todos los relatos sobre el Chaco, pero sus momentos memorables son escenas, secuencias, resoluciones que son iluminadoras.<\/p>\n<p>La primera parte de Los viejos soldados, al igual que grandes pel\u00edculas como Apocalypse Now de Coppola,\u00a0 Novecento de Bertolucci, Tierra y libertad de Loach o No man\u2019s land de Tanovi\u0107, gira en torno a la naturaleza absurda y deshumanizada de toda guerra. En el caso de la obra del grupo Ukamau, se lo hace tratando algunos de los t\u00f3picos m\u00e1s significativos del siglo XX en Bolivia.\u00a0 La escena en la que un soldado boliviano toca la concertina para los paraguayos y, cuando termina ellos lo aplauden, no solo revela la posibilidad de reconocernos en el que supuestamente es el enemigo. Extra\u00f1a pel\u00edcula b\u00e9lica, en Los viejos soldados la verdadera batalla no se libra contra el soldado paraguayo, sino contra las \u00e9lites dominantes y las corporaciones multinacionales que impulsan el conflicto, as\u00ed como contra nuestros traumas hist\u00f3ricos. El frente enemigo no est\u00e1 en el Chaco Boreal, sino donde est\u00e1n los que explotan a sus semejantes.<\/p>\n<p>Un gran lugar com\u00fan de los comentarios sobre cine en Bolivia es ese que critica al cine de Jorge Sanjin\u00e9s y del grupo Ukamau por su ingenuidad moral o por lo que algunos llaman manique\u00edsmo (utilizando el t\u00e9rmino de manera antojadiza). Sin embargo, en Los viejos soldados, se nos ofrece una visi\u00f3n matizada de sus personajes principales, no son indios buenos y blancos malos. Tanto Guillermo como Sebasti\u00e1n son falibles y redimibles, ambos son capaces de salvar y de sacrificarse por el otro. En el contexto de un pa\u00eds marcado por desencuentros, Sanjin\u00e9s evoca la gran promesa de esos viejos soldados: la necesidad imperante de seguir busc\u00e1ndonos unos a otros, con la esperanza de que reconocernos a pesar de las dificultades.<\/p>\n<p>Aunque se ha acusado a esta cinta de paternalismo, seguramente, se lo hizo porque la amistad que gu\u00eda el relato, la de Guillermo y Sebasti\u00e1n, comienza cuando el citadino salva al indio. Creo que el paternalismo justamente est\u00e1 en esa mirada, en esa percepci\u00f3n. Pues m\u00e1s all\u00e1 de que Guillermo a lo largo de la cinta haga el gran viaje inici\u00e1tico, el que lo hace descubrir y adoptar a lo aymara como propio, se olvida que tambi\u00e9n Sebasti\u00e1n obra milagros: ayuda a su amigo a escapar de una condena de muerta, a sobrevivir al clima del Chaco y le permite descubrir la riqueza del mundo andino. Este Sebasti\u00e1n, como el de La naci\u00f3n clandestina y como el m\u00e1s famoso Sebasti\u00e1n de la historia del arte, el santo medieval asaeteado, frecuentemente emerge como un m\u00e1rtir, como un sacrificado por el bien com\u00fan. Aunque no est\u00e1 despojado de falencias y pecados, de tentaciones, est\u00e1 abierto a su semejante y a la reconciliaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Algo que resulta fascinante es que Guillermo y Sebasti\u00e1n son chullas, no exactamente en el sentido que le dio Jorge Icaza al termino, pero son seres incompletos, arrojados en la incertidumbre. Guillermo, aunque tiene privilegios raza, ha perdido los econ\u00f3micos, los de clase. Sebasti\u00e1n, aunque hace parte de su comunidad y habla aymara, buena parte de sus a\u00f1os fundamentales los pasa en la ciudad, una constante en su vida. Al igual que el otro Sebasti\u00e1n de la obra de Sanjin\u00e9s, vuelve para irse, algo dentro de \u00e9l, consciente o inconscientemente lo expulsa del lugar al que se supone que pertenece. Es quiz\u00e1s en el encuentro con el amigo, con el semejante, que esa condici\u00f3n de estar incompleto parece desvanecerse. La b\u00fasqueda de la yunta se impone como una condici\u00f3n de destino.<\/p>\n<p>Por otro lado, algo que se debe mencionar es que las pel\u00edculas de \u00e9poca, especialmente las b\u00e9licas, a menudo utilizan di\u00e1logos y leyendas excesivamente explicativas y did\u00e1cticas, lo que desde algunas perspectivas se considera una debilidad cinematogr\u00e1fica, pues el cine muestra, no dice. Sin embargo, en el caso de Los viejos soldados, esta elecci\u00f3n creo que no se debe a la negligencia o al simplismo. Cuando menos, desde El coraje del pueblo, Sanjin\u00e9s y el grupo Ukamau han defendido un cierto tipo de cine ensayo, que propone que una de las misiones fundamentales del arte es educar. Recuerdo que hace a\u00f1os, un cineasta amigo que colabor\u00f3 en una de sus recientes producciones del grupo me coment\u00f3, casi con preocupaci\u00f3n, que Sanjin\u00e9s se comporta como un abuelo ansioso porque los j\u00f3venes desconocen a sus pr\u00f3ceres y su historia. Ese gesto es revelador. El horror y lo intolerable, tanto en Revoluci\u00f3n como en La naci\u00f3n clandestina, se mostraba con la forma de ata\u00fades de ni\u00f1os, esa me parece una muestra de que el cine de Sanjin\u00e9s es de ensayo, tiene un objetivo racional, pero es est\u00e9tico y emocional, en gran medida gracias a la colaboraci\u00f3n de la bella fotograf\u00eda a cargo de C\u00e9sar P\u00e9raz. Desde mi perspectiva, el cine de Ukamau siempre ha sido arte sensible.<\/p>\n<p>Las pel\u00edculas de Sanjin\u00e9s comparten con el resto del cine boliviano que muchos de sus personajes, principalmente los urbanos, pronuncian di\u00e1logos extremadamente impostados y poco naturales. Hay algo de lo que estoy convencido, cuando los bolivianos penetramos en la escena p\u00fablica, por mucho de que no hablemos ninguna otra lengua, el castellano se nos hace dif\u00edcil, casi extra\u00f1o. Hablar para quienes no pertenecen a nuestro c\u00edrculo m\u00e1s o menos \u00edntimo o a nuestros pr\u00f3ximos se convierte en una tarea parecida a calzar zapatos peque\u00f1os. Hasta los actores m\u00e1s mediocres de las m\u00e1s mediocres producciones de los grandes servicios de streaming son naturales, en cambio, nuestros actores m\u00e1s legendarios rara vez lo son. Quiz\u00e1s, el di\u00e1logo impostado no se debe a que el cine es banal, sino a que tiene un alto componente de ritualidad.<\/p>\n<p>Los viejos soldados quiz\u00e1s no es tan certera como pieza de atracciones, de mero entretenimiento, aunque su disfrute no es dif\u00edcil. Aunque algunos maestros rusos y Hollywood nos repitan que el cine es evasi\u00f3n, realizadores como los del grupo Ukamau nos recuerdan que el cine puede ser todo lo contrario. Permite recordar que m\u00e1s all\u00e1 del truco y la ilusi\u00f3n, una obra f\u00edlmica te obliga a reflexionar sobre el aqu\u00ed y el ahora, sobre el yo y, por supuesto, sobre el nosotros. Para entrar en la pel\u00edcula que no tiene ni el dise\u00f1o de producci\u00f3n ni el trabajo de ambientaci\u00f3n de una gran producci\u00f3n de \u00e9poca comercial, el espectador debe ser activo, debe implicarse y comprometerse con la obra. Quiz\u00e1s eso no es f\u00e1cil, pero, cuando se logra, la experiencia f\u00edlmica abre posibilidades significativas. La cinta se convierte en una experiencia personal y transformadora.<\/p>\n<p>Si el arte fuese un deporte, una competici\u00f3n de alg\u00fan tipo, quiz\u00e1s ser\u00eda una falencia no performar como lo hacen los dominantes, pero, aunque se quiera estandarizar lenguajes, debemos resistirnos a que el cine sea una mera industria. Las defensa de t\u00e9cnicas y formas diversas debe ser una consigna. Quiz\u00e1s los p\u00fablicos masivos no se conmuevan tanto con propuestas que eluden los modelos comerciales, pero en lugar de tratar de imitar a esas pel\u00edculas, nuestra tarea deber\u00eda centrarse en reeducar miradas, en alimentar otras sensibilidades. Los viejos soldados es una oportunidad de reconciliarnos con un cine m\u00e1s cercano, para asumir que debemos hacer el esfuerzo por encontrar a nuestro semejante. En un pa\u00eds en el que los desencuentros parecen definirnos, la promesa de los viejos soldados es que no debemos dejar de buscarnos, que, aunque nos cueste reconocernos, tarde o temprano nos fundiremos en un abrazo de reencuentro, no meramente de reconciliaci\u00f3n, sino en la posibilidad de sentirnos completos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Andr\u00e9s Laguna-Tapia Publicado en el peri\u00f3dico Opini\u00f3n el 10 de marzo de 2024 Sobre \u2018Los viejos soldados\u2019, la nueva pel\u00edcula del cineasta boliviano Jorge Sanjin\u00e9s, que a\u00fan se exhibe en [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":500,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[9],"tags":[19,17,18,11,10],"class_list":["post-608","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-critica","tag-andres-laguna-tapia","tag-cergio-prudencio","tag-cesar-perez","tag-jorge-sanjines","tag-los-viejos-soldados"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/losviejossoldados.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/608","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/losviejossoldados.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/losviejossoldados.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losviejossoldados.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losviejossoldados.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=608"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/losviejossoldados.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/608\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":609,"href":"https:\/\/losviejossoldados.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/608\/revisions\/609"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/losviejossoldados.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/500"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/losviejossoldados.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=608"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/losviejossoldados.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=608"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/losviejossoldados.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=608"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}